La habitación en la historia de El Retrato Oval tiene algunos elementos relacionados con el terror.
La habitación tenía "un decorado antiguo y sumamente deteriorado". Había un gran candelabro de muchos brazos, las puertas pesadas y las cortinas de terciopelo negro; todo es escalofriante. Finalmente el retrato oval, de una mujer que parecía estar viva, es lo que más da la sensación de terror.