2. Todas las personas experimentamos diferentes emociones: rabia, frustración, entusiasmo, satisfacción y tranquilidad, entre otras. Aprender a controlarlas nos ayuda a crecer como personas y a mejorar nuestras relaciones interpersonales. Cuando se presenta un conflicto debemos estar alerta, para evitar que se manifiesten emociones que obstaculicen su solución. Una emoción que no ayuda a solucionar un conflicto seria: A. Escuchar las razones de las otras personas. B. Tratar de llegar a acuerdos con las demás personas C. Colocarte en el lugar de las otras personas. D. Agredir a las otras personas,